A tomarle el pelo a tu tía

En Pandemonium

Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado, aquí. Leerlo que no tiene desperdicio.

Estoy totalmente convencido de que todo este pitorreo de los viajes a costa del presupuesto público se va a acabar (si se acaba) por una razón puramente estética. Es decir: estoy seguro de que los políticos no entienden en absoluto qué es lo que están haciendo mal en este terreno. Probablemente creen que la indignación ciudadana por este tema se debe a la envidia o a la demagogia. Y es probable que renuncien a esos viajes, temporalmente, por una cuestión de buen gusto, como el que decide no comerse una tartita de nata frente a un pobre de solemnidad que pide limosna en medio de la calle. Es altamente probable que los políticos no entiendan que, en la vida real, la gente trabaja en su despacho, sin levantar el culo de la puta silla, y que el 90% de los viajes de negocios son totalmente prescindibles. Y más en una época en la que es perfectamente factible hablar con un interlocutor que está, digamos, en Tokyo, cara a cara, durante todo el rato que quieras, sin gastar ni un duro. Con el ordenador, el iPad o incluso el móvil. Joder, yo mismo lo hago a diario. Gratis. Otra cosa es que utilices tu trabajo como excusa para pegarte el viajecito de placer, para escapar de la rutina diaria o para irte de putas con tus amigotes durante la convención de comerciales del sector de tuberías galvanizadas. Que un defensor del pueblo se dedique a dar la vuelta al mundo a cargo del contribuyente debería ser motivo suficiente para inhabilitar a este tipo de por vida. ¿Hay algún trabajo más localista y que requiera menos contacto con el extranjero que el de un defensor del pueblo? Es que si habláramos de un diplomático, o de un alto funcionario del ministerio de Exteriores, o del vicepresidente del Gobierno, tira que te vas… pero ¿un defensor del pueblo?

Vamos, hombre. A tomarle el pelo a tu tía.

Passing Though

“Como una ola en el mundo físico, en el océano infinito del medio que penetra todo, tambien en el mundo de los organismos, en la vida, un impulso inicia el proceso hacia adelante, a veces, puede ser, con la velocidad de la luz, a veces , de nuevo, tan lentamente que por años y años parece estar pasando por procesos de una complejidad inconcebible para los hombres, sino en todas sus formas, en todas sus etapas, su energía siempre y siempre presente de forma integral.

Un solo rayo de luz de una estrella distante que cae sobre el ojo de un tirano en tiempos pasados ​​puede haber alterado el curso de su vida, puede haber cambiado el destino de las naciones, puede haber transformado la superficie del globo, tan intrincado, tan inconcebiblemente complejos son los procesos de la naturaleza. No es posible tener una idea de la grandeza abrumadora de la naturaleza si no tenemos en cuenta que, de conformidad con la ley de la conservación de la energía, a través del Infinito, las fuerzas están en un equilibrio perfecto, y por lo tanto la energía de un solo pensamiento puede determinar el movimiento de un universo. ”

Nikola Tesla “El Electrical Review, 1893”

Créditos en Vimeo

Passing Through from Olafur Haraldsson on Vimeo.

Un chiste español.

Artículo de Opinión de Isaac Rosa – el diario.es – Zona crítica.
Se abre el telón y aparecen, en un mismo escenario: el ex presidente de Bankia firmando su propia indemnización; dirigentes de la Caja Castilla La Mancha, de la CAM y de Banco de Valencia revisando extractos bancarios para comprobar si han cobrado sus respectivos finiquitos; consejeros de ex Cajas de Ahorro hoy convertidas en banco añadiendo ceros a la derecha de diversas cantidades; concejales de urbanismo estrechando manos de promotores mientras con la otra mano se guardan un abultado sobre en el bolsillo; los mismos concejales y otros cuantos más aprobando en plenos municipales nuevos barrios para duplicar o triplicar la población local, urbanizaciones sobre la arena de las playas, campos de golf en zonas resecas, palacios de congresos, auditorios y puentes colgantes de renombrados arquitectos; concejales tránsfugas cambiando de sillón y de voto; presidentes de Diputación inaugurando aeropuertos sin aviones, autovías sin tráfico y museos sin contenido; presidentes y consejeros autonómicos firmando falsos ERE, fraccionando contratos para no sacarlos a concurso, entregando hospitales públicos a empresas constructoras, haciéndose trajes a medida, hablando por teléfono con amiguitos del alma, poniendo primeras piedras de parques temáticos, velódromos, ciudades de las artes, ciudades de la justicia, ciudades de la luz, ciudades de la ciencia, ciudades de la hostia; dirigentes tan defensores de la familia que contratan a la propia hasta varios grados de consanguinidad; directores generales cargando copas, putas y coca al presupuesto; consejos de ministros firmando indultos a banqueros y aprobando amnistías fiscales; bancos perdonando deudas a partidos; gobernantes incrementando su patrimonio a ritmo exponencial; tesoreros firmando contratos fantasma para financiar el partido; empresarios ofreciendo sobornos para conseguir contratos públicos; concejales exigiendo sobornos a empresarios para otorgarles contratos públicos; diputados votando en bloque para impedir comisiones de investigación y comparecencias; empresas privatizadas y entregadas a compañeros de pupitre; palcos futbolísticos donde se cierran negocios; un presidente de la patronal quebrando empresas, dejando agujeros millonarios y a cientos de trabajadores en la calle; grandes fortunas haciendo la declaración de la renta y saliéndole a devolver; aviones con destino a paraísos fiscales que despegan con dificultad por lo cargadas que llevan las bodegas; noventa y nueve mariachis cantando corridos en la junta general de una Sicav; obispos marcando la X en la casilla de la declaración de la renta; obispos disfrutando vacaciones eternas en el paraíso fiscal español; un presidente del Tribunal Supremo cenando de lujo con su amigo en Marbella; el yerno del rey, la hija del rey, el rey; Don Vito saliendo de la cárcel; Jaume Matas usando la escobilla…

¿Cómo se llama la película?

¿Crisis? Frío, frío. ¿Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? Frío, mucho frío, helado. ¿Burbuja? Frío, frío, seguimos lejos. ¿Estafa? Templado, templado. ¿Robo? Calentito, calentito. ¿Corrupción? Caliente, muy caliente. ¿Corrupción masiva? Cada vez más caliente, a punto de quemarte. ¿Corrupción sistémica? Cuidado, cuidado, que te quemas…

Se cierra el telón. Aplausos y risas.

(Se ruega no traduzcan este chiste al alemán, no sea que lo lean en Berlín y acaben mandándonos a tomar por…)