La música del diablo

Visto en divoblogger procede de cornisa.net

En música el tritono es un intervalo que abarca tres tonos completos (intervalo de cuarta aumentada o de quinta disminuida). Ocurre de forma natural entre el cuarto y séptimo grados de la escala mayor (por ejemplo entre Fa y Si en la escala de Do mayor). Hasta aquí solamente un poco de teoría musical. Pero este intervalo no es como los demás, atesora un oscuro pasado y ha sido conocido por un inquietante sobrenombre: diabolus in musica.

Cuenta una leyenda antigua que apenas terminaba de sonar la última campanada de la medianoche, cuando la oscuridad cubría por completo los pueblos y los lugareños dormían cobijados tras los muros de sus casas, unos pasos tenues se dejaban oir en la soledad de los cementerios y un siniestro sonido de violín rompía el silencio nocturno e invitaba a los muertos a danzar hasta el amanecer.

Camille Saint-Saëns puso música al poema de Henri Cazalis sobre esta leyenda en su Danza Macabra (Danse Macabre Op. 40) Primero se escuchan las campanadas de las doce, luego la Muerte hace su aparición y su violín suena en tritono, comenzando la danza que continuará al son de la flauta hasta que el sol del nuevo día desvanezca el maléfico ritual.

l compositor francés utilizó acertadamente el intervalo de tres tonos en pleno Romanticismo, cuando el tritono había recuperado plenamente su hueco en la composición musical, pero esta enigmática combinación de notas había estado marcada a lo largo de muchos siglos por la mirada acusadora de la ortodoxia religiosa.
Durante la Edad Media el tritono era considerado un sonido satánico, que empujaba a cometer actos impuros, una puerta por la que el Diablo se adentraba en el alma de los hombres a través de la música, y era evitado a toda costa, al ser su uso rotundamente prohibido por la Iglesia. Esto provocó, tras la redistribución de la escala llevada a cabo por el monje Guido D’Arezzo en el siglo XI, la marginación del Si (la nota “sensible”, el séptimo grado), pues representaba una tentación que incitaba al sonido del demonio.

Los cambios sociales y culturales hicieron que se fuera relajando la vigilancia sobre el tritono, que podía ser usado durante los siglos XVI y XVII si su utilización iba acompañada de una justificación clara, y comenzó a ser aceptado, aunque con reservas, en las composiciones musicales en el siglo XVIII durante el Barroco.

En la actualidad el uso del tritono está normalizado. El Ocaso de los Dioses de Wagner, la música de los Simpsons o el sonido de encendido de los Mac contienen tritonos, y el jazz, el blues y otros muchos géneros los utilizan, brillando con luz propia en el heavy metal. A modo de ejemplo, Black Sabbath hace un marcado uso del tritono en el tema que lleva por título el propio nombre de la banda y se recoge en su álbum de debut:

Black Sabbath — Black Sabbath (1970)

Las oscuras supersticiones medievales parecen hoy absurdas. No creo que nada despierte en vuestro interior al escuchar el “intervalo del Diablo” ¿o sí…? Creo que tengo un sensación extraña…Escuchen y juzguen.

Arena que fertiliza el océano

Artículo aparecido en Amazing con el título: Arena del Sahara, golosina para el plancton

Puede que asociemos las arenas del desierto del Sáhara con la muerte, pero en el océano ese mismo polvo es una especie de bendición. La imagen de la ESA que veis sobre estas líneas muestra una tormenta de arena sahariana alcanzando Irlanda y las islas británica, con la península ibérica de testigo.

Esas mismas arenas que alcanzan las pluvisilvas tropicales de Centroamérica arrastradas por los vientos, provocan afloramientos de plancton en las aguas del Atlántico norte (esa especie de remolinos verdeazulados frente a la costa de Portugal que se ven en la imagen), que prosperan gracias a los minerales contenidos en la arena, principalmente nitrógeno, fósforo y hierro.

Pero cuidado, si la arena que cae al mar es demasiada, el crecimiento descontrolado del fitoplancton puede consumir el oxígeno disuelto en las aguas produciendo zonas muertas anóxicas.